La ley

«Palpita en todo caso el amor hacia una España consciente al fin del bagaje histórico y sentimental de los sefardíes. Se antoja justo que semejante reconocimiento se nutra de los oportunos recursos jurídicos para facilitar la condición de españoles a quienes se resistieron, celosa y prodigiosamente, a dejar de serlo.»

Exposición de motivos del Proyecto de Ley en materia de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes,
junio del 2014.

La exposición de motivos de esta norma, que ya ha sido aprobada por las Cortes españolas y entrará en vigor el próximo 1 de octubre del 2015, realiza un armonioso y emotivo repaso histórico de las relaciones entre España y los judíos, recordando los intentos por parte de distintos gobiernos españoles desde el siglo XIX hasta nuestros días de dotar a los sefardíes de la nacionalidad española.

Con la legislación vigente, son dos los medios para la obtención de la nacionalidad española por parte de los sefardíes: por residencia legal por tiempo continuado de dos años (artículo 22 del Código Civil) y de manera discrecional por carta de naturaleza, acreditando “circunstancias excepcionales” (artículo 21 del Código Civil). La nueva ley de nacionalidad española para sefardíes pretende rellenar el vacío legal existente, concretando y regulando dichas circunstancias excepcionales, determinando legalmente los requisitos y condiciones a tener en cuenta para la justificación de la condición de sefardí.

Una de las novedades más destacadas de este proyecto es la exención de renunciar a la nacionalidad anterior, manteniéndose la doble nacionalidad para los sefardíes que obtuviesen la nacionalidad española.

Asimismo, se concreta de manera más o menos exhaustiva, qué documentos deberán aportarse durante el trámite, siendo los propios de cualquier procedimiento administrativo (certificado de nacimiento, de antecedentes penales y de matrimonio), y los de este procedimiento en concreto (en general, documentos que acrediten que el solicitante es sefardí y su vinculación con España).

Muy resumidamente, en cuanto al procedimiento en sí, la solicitud se presentará a través de una plataforma electrónica habilitada a tal efecto. Posteriormente a ello, el solicitante deberá comparecer ante un Notario español que levantará acta con todos los documentos probatorios que se aporten, expresando en dicha acta si resulta o no justificada la condición de sefardí alegada por el peticionario, remitiéndola a la Dirección General de los Registros y del Notariado que resolverá de manera motivada, declarando, en su caso, la estimación de la solicitud y la consiguiente concesión de la nacionalidad española.

Es importante recalcar que el interesado deberá superar dos pruebas: una de lengua española (que estarán exentos de hacer aquellos solicitantes nacionales de países donde el español sea lengua oficial) y otra de conocimientos socio-culturales sobre España.

Recordamos que la ley a pesar de haber sido ya aprobada, no entrará en vigor sino hasta el 1 de octubre del 2015, momento en el cual podrán presentarse las solicitudes y los documentos.